Aventuras estudiantiles del Comedor Universitario

lunes, 6 de mayo de 2013

El comienzo de una historia de historias...

Soy M. Estudiante de la Carrera de Abogacía de la UNC, viviendo en la ciudad de Córdoba hace ya cuatro años, transitando el quinto. Una mala distribución en los horarios de cursado me llevó, recién este año, a hacer uso del Comedor Universitario, un lugar que nos facilita a los estudiantes el acceso a un almuerzo rico, equilibrado y a bajo costo todos los días, pero que también resulta ser un espacio de encuentro para todos los que somos parte de la universidad.
Pero no es sólo por la gracia del menú, ni por su aporte nutricional, mucho menos por la practicidad de almorzar allí (largas colas y una ligera burocracia que no llegan a desmotivarme) que siento que estos almuerzos son la nota de color de mi semana. Asistir al comedor constituye hoy un evento que espero con entusiasmo y disfruto cada vez más.
Cada mediodía me voy haciendo parte de una historia. Una historia llena de pequeñas historias que me propongo comenzar a contar hoy.